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La revolución digital ha conllevado la aparición de nuevos comportamientos en la ciudadanía, menos participativa en las propuestas de las organizaciones. Las bibliotecas deben adaptarse a los cambios y hábitos lectores de sus usuarios con una nueva forma de abordar y gestionar las relaciones con ellos en sus espacios físicos y virtuales. El análisis de las estrategias para motivar a las personas a que participen de manera proactiva en acciones e incentivar así un cambio de comportamiento, o transmitir un mensaje o contenido, es el centro de la gamificación.

Los juegos crean un sentimiento de participación, de estar inmerso en algo que nos evade, que consigue que nos comprometamos en todo momento y que nos hace disfrutar. Pues de eso trata la gamificación, de utilizar elementos y técnicas del diseño de juegos para proporcionar a los usuarios esas experiencias significativas que les hagan sentir una vinculación especial con la organización que las promueve, que se sientan parte de algo grande y convertirlos así en embajadores de la organización.


En un mundo utópico, las bibliotecas y archivos deberían disponen de medios suficientes para poder desarrollar las actividades relacionadas con la conservación de sus fondos. Sin embargo, son casos contados los que disponen de algún recurso y muchos menos los que saben cómo hacer un uso adecuado de ellos. La falta de personal, las dificultades económicas y los escasos cauces de información hacen de la conservación una tarea difícil de acometer.

Hoy en día es fácil acceder a una enorme cantidad de productos de gran calidad, a informaciones y distribuidores de materiales de conservación y es relativamente sencillo solventar dudas en los foros profesionales de la red. Como en otros ámbitos, Internet ha paliado en gran medida la falta de información, pero por otra parte, ha contribuido a crear una conservación basada en panaceas, “recetas” y en la restauración que cada vez crea mayor distancia entre las necesidades cotidianas y las posibilidades de trabajo.

Entender el deterioro, saber qué es importante, cómo y cuándo debemos actuar o contratar los servicios de una empresa especializada son algunas de las innumerables decisiones que debemos tomar en materia de conservación. Hacerlo adecuadamente asegurará la sostenibilidad de nuestra política de conservación.

Las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) son una referencia y un aliado para poder diseñar la estrategia en cualquier estructura organizativa. Las últimas tendencias apuestan por el uso y empleo de herramientas y sistemas bajo el paradigma del Cloud Computing, el acceso al análisis de los datos (Big Data e Inteligencia de Negocio (BI) y la posibilidad de trabajar en una misma plataforma, con el objetivo de posibilitar el reparto de tareas, funciones, responsabilidades y procesos en un mismo grupo. Aplicaciones de gestión, optimización del rendimiento y la configuración de un espacio único ha llevado a las empresas e instituciones públicas o privadas a un estudio de las distintas soluciones de negocio, sin dejar de lado una serie de conceptos básicos en materia de LOPD, LSSICE, escudo de privacidad, normativa de Cookies y saber cómo poder acceder a la calidad del dato.

Los datos geográficos destacan especialmente por su horizontalidad e interdisciplinariedad. La existencia de una gran variedad de datos geográficos, en cuanto a su tipología, formato y materia, así como su facilidad de generación y captación han trascendido en la actualidad sus ámbitos originarios de uso para ser empleados en muchas otras disciplinas científicas, tanto en Ciencia e Ingeniería, como en Ciencias Sociales y Humanidades.

Bibliotecas y unidades de información pueden desempeñar un rol clave en la gestión, tratamiento y explotación de datos e información geográfica. A través de conceptos teóricos introductorios, así como de la muestra de ejemplos en uso, el curso abrirá un nuevo abanico de posibilidades para los profesionales de la información, y mostrará nuevos servicios a desarrollar por parte de las bibliotecas y centros de documentación, en relación con los Servicios de Información Geográfica y los Sistemas de Información Geográfica (SIG).

Usando herramientas para el tratamiento de datos geográficos, técnicas de análisis espacial del campo del geomarketing y mapas online, el presente curso pretende mostrar los servicios que la biblioteca puede ofrecer a su comunidad en relación con la gestión de la información geográfica e introducir el nuevo perfil profesional conocido como “geobibliotecario”.

El curso también dará unas líneas generales sobre los requisitos necesarios para ofertar este tipo de servicios, así como una exhaustiva relación de tareas que el perfil del geobibliotecario puede llevar a cabo.

Durante el curso, el alumno tendrá la posibilidad de trabajar directamente con una herramienta SIG, siguiendo en un caso de uso de aplicación al contexto bibliotecario.